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domingo, 25 de octubre de 2015

Y de hoy... para mañana.


A menudo nos topamos con píldoras de felicidad más o menos acertadas. Suenan bien, están decoradas con cierta armonía, pero no sirven.
Algunas me empachan por exceso de azúcar; 
otras me echan para atrás por el abuso del imperativo -"sé..."," vive...","haz...", "siente "- y bastante ya he acatado sin chistar órdenes innecesarias, que obligados ni al cielo...;  
muchas no me encajan... porque no soy budista ni panteísta... ni espero identificarme con energías abstractas... porque creo en un Dios personal con el que puedo hablar  de tú a tú y llamarle Padre.

Supongo que todos tenemos épocas monotemáticas, temporadas que escribimos las mismas palabras con caligrafía puntiaguda y trazos definidos. Son momentos de búsqueda. Las respuestas se han quedado cortas o excesivamente simplonas; no son capaces de desentrañar los misterios del territorio virgen recién descubierto.

Y, de vez en cuando, doy gracias por encontrar pequeños tesoros; explicaciones sencillas que regalan sosiego y un punto de energía necesaria para seguir adelante.  

"Nacimos para ser Felices, no para ser Perfectos… El amanecer es la parte más bonita del día porque es cuando Dios te dice:¡ levántate! Te regalo otra oportunidad de vivir y comenzar nuevamente de mi mano. 
Los días buenos te dan FELICIDADlos días malos te dan EXPERIENCIAlos intentos te mantienen FUERTElas pruebas te mantienen HUMANOlas caídas te mantienen HUMILDEpero solo DIOS te mantiene de pie."
San Juan Pablo II




martes, 21 de octubre de 2014

Sin acritud... a quien corresponda.


Iba a decir que este post lo escribe una católica. Como si mi fe fuera un sobretodo de quita y pon. Rectifico pues. Aquí siempre escribe una católica, sea del tema que sea,  divino o humano... Con más o menos errores, de bulto o sutiles, mi perspectiva es de creyente practicante, perteneciente a la Iglesia que fundó Jesucristo. Formo parte de un Cuerpo Místico donde todos sus miembros tienen su función,  aunque solo sea la de un pedazo de epidermis.

La introducción es importante para poder explicar lo que hoy quería tratar en esta ventana. Mis tragaderas no pueden engullir más. Ya no más. A  esta parte de epidermis le ha salido un sarpullido.  Ha terminado el Sínodo de la familia. La Iglesia ha abierto sus puertas y hemos podido seguir -quien ha querido- el día a día de las ponencias e intervenciones de sus participantes. Los participantes, lógicamente, han participado. Esa era la idea. Y las ideas de los participantes no se han ocultado. Lógicamente también. Hasta ahí todo normal. Lo que no me parece tan normal son determinadas actitudes que se han hecho eco de lo que les ha rechinado o escandalizado. Desde un púlpito que no les corresponde, se alzan con esa postura que toda la vida de Dios se ha denominado "ser más papista que el Papa". Se comparten publicaciones en las redes sociales sobre intervenciones que el propio Papa Francisco ha calificado como "discusiones animadas" y estos ellos consideran poco apropiadas según SU criterio. 

Ya sé que no se lleva. Pero dejadme que lo diga. Amo la Iglesia y a su cabeza visible. Seguro que podría amarla más y mejor. Pero hay algo que tengo claro; no es ningún mérito... me lo enseñaron desde pequeña y en estos momentos lo agradezco más que nunca. Los trapos sucios- si es que los hay- se lavan en casa. Me parece un desacierto airear en los medios-cualquier medio- lo que se considera "desacierto" solo porque no nos entra por el oído derecho... El Sínodo termina dentro de un año, en octubre de 2015.  Podríamos invocar al Espíritu Santo y dejar que hagan bien su trabajo a quienes les compete, por el bien de todas las familias del mundo. 

jueves, 9 de octubre de 2014

Querencias.


Solamente eso. La partecita de tierra que me corresponde... llovida y soleada; abonada y segada. 

Reposar a ratos bajo la sombra del árbol que sembré y podé cuando era chico... cuando el calor abrasaba mi espalda.  

Mimar los brotes nuevos con ternura sosegada. 

Rescatar los nidos incipientes y amarrarlos a esas ramas de siempre, antiguas y seguras, donde la savia nunca muere.

Y devolver a la tierra lo que es de la tierra y al cielo lo que derramó sobre mis manos abiertas. Todo aquello que pude o supe sumar ... mientras Dios me llevaba unas veces en brazos, otras en volandas.

Y no olvidar nunca cómo funciona el mecanismo del Amor.

¿Solamente eso?

viernes, 6 de diciembre de 2013

"... Tú no te olvides de mí".




Tengo una... llamémosle dolencia... que está de moda. Ofrece a la vista del ojeador una cara hilarante que incluso a Roko le sienta bien. Como nunca se sabe cuándo volverá la pájara para instalarse de nuevo en mi pajarero, enfilo la autovía y tomo la directa.

Lo que queda oculto son los desvaríos, ausencias que aprisiona  un lugar llamado vacío. Amnesias arbitrarias, sin causa ni fundamento. Recuerdo -¡paradojas!- olvidos... Ahora los recuerdo. Con lo que me supo agrio o amargo o ácido no forcejeo... Con eso no. ¿Para qué? La memoria y sus restos deberían rendir pleitesía a la razón para proteger al corazón. Deberían. Igual no saben o no pueden. Por razones insensatas, se airean con el sol del mediodía... o se lavan con un programa corto, de apenas quince minutos, y todo huele otra vez a nuevo. 

Pero cuando cae en el hormiguero de la oscuridad y el abandono todo lo inolvidable por amable (lo susceptible de no ser olvidado ni dejar de ser amado), por bueno, por necesario... los hombres lloran. No sé si llega a ser agua suficiente para un riego copioso. Me gustaría creer que las lágrimas son más que abono. 

En vísperas de la fiesta de la Madre de Dios, la Inmaculada Concepción... los deseos de tener deseos, la voluntad de querer seguir queriendo a pesar de las amnesias ...
Y ese estribillo que tantas veces me ha emocionado (sin cursilerías). Primero un latigazo y después Paz.

"Y si mi amor te olvidare,
Madre mía,
Madre mía...
Mas si mi amor te olvidare,
Tú no te olvides de mí"



No nos olvides...

lunes, 25 de marzo de 2013

El dolor de una saeta


No soy de procesiones, aunque del balcón de casa de mi abuela materna guardo uno de mis mejores recuerdos de la infancia. La numerosa familia de mi madre se reunía el Viernes Santo para ver los pasos. Los pequeños nos escondíamos en los dormitorios y encontrábamos "reliquias" mientras mi abuela andaba atareada en la cocina; algunos de mis tíos engullían sin disimulo unos bollos rellenos de atún -de ayuno decía la abuela Mercedes- pasados por la sartén.  Mi memoria no va más allá, pero esos bollos los tengo clavados en la pituitaria... Siempre me digo "este año le pido la receta a mi madre...". A ver si es verdad.

Si alguien habla de saetas, yo solo conozco la de Antonio Machado versión Serrat. La escuchaba esta mañana. 

Dijo una voz popular:
"Quién me presta una escalera
para subir al madero
y quitarle los clavos 
a Jesús el nazareno"

El madero... la cruz. Me parece que estamos acostumbrados a ver cruces de todos los tamaños, de materiales distintos... desde los más nobles hasta los de madera tosca. El acostumbramiento es una variante de la saturación. Cuesta que la imagen nos remita al verdadero significado. Y llevar colgada una cruz puede no tener más trascendencia que lucir un collar. 

Estudié y sé desde pequeña que "la señal del cristiano es la Santa Cruz". Era una pregunta del catecismo y por aquel entonces lo estudiábamos de memoria. Con los trompicones de la vida, la búsqueda en periodos menos buenos, el rechazo o aceptación del alimento de algunas lecturas... pude profundizar en la propia fe; con tiempos de luz y de un poco menos (yo no puedo decir tinieblas porque no sería cierto), el ejemplo de muchos que viven una fe con obras... he podido entrever la Cruz a pesar del natural rechazo inicial. Personajes sencillos como Madre Teresa han sido determinantes; también muchos escritos de Juan Pablo II. 


"¡Oh, no eres tú mi cantar
no puedo cantar ni quiero
a ese Jesús del madero
sino al que anduvo en la mar!"

Al que anduvo en la mar... Y con villancicos le cantamos al Jesús recién nacido en un portal, pobre. Y toda la ternura se vuelca en el pesebre de Belén. Cantar es otra forma de orar. Es el mismo Jesús que crece en sabiduría y bondad, aprendiendo el oficio de José y está con él y con María hasta los treinta años. El que transforma el agua en vino en las Bodas de Caná porque se lo pide la Madre. El mismo Cristo que predica el mandamiento nuevo del amor, que sana a los enfermos, perdona los pecados y come con pecadores y publicanos. El que lava los pies a los apóstoles y les da su cuerpo y su sangre como alimento de vida eterna. El Cristo al que prenden, es juzgado y condenado a morir en una Cruz. Jesucristo, que al tercer día resucita y nos promete la vida eterna. 

Estos días al Jesús del madero no le canto porque no sé. Pero sí intento contemplar el dolor físico y moral del Dios hecho hombre. Una Semana Santa más para revivir los momentos más duros de la Historia de la Salvación. A Jesús no lo podemos bajar de la Cruz. Está cumpliendo la voluntad del Padre. Y tampoco lo podemos dejar en ella. Porque un cristiano no es masoquista, no se regodea en el sufrimiento; tiene un para qué. "Si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe". 

"No hay amor más grande que el que da la vida por sus amigos".




viernes, 15 de marzo de 2013

Primeras horas con el Papa Francisco


¿Cómo concentro en un post todo lo vivido estos días, desde el inicio del cónclave? Dicen que de la abundancia del corazón habla la boca... y ha sido mucho lo que el corazón ha visto, escuchado y recibido... 

Bienvenido, Santo Padre. Doy gracias a Dios por el Papa Francisco. Argentino, jesuita. Podría haber sido de otro rincón de la tierra , con una formación espiritual recibida de otra fuente. Pero me parece que el Señor quiere que palpemos que las apuestas  de los hombres son razonablemente disparatadas. Los "quinielistas", llamados oficialmente "vaticanistas", no dieron una. Quizá para que se vea con más claridad que el Reino de Dios no es de este mundo. 

Pude seguir en directo la Santa Misa Pro Eligendo Pontifice hasta el instante en el que el Colegio cardenalicio deja de tener contacto con el exterior;"extra omnes", "todo... todos fuera". Los periodistas de buena fe -a los que parece que no la tienen prefiero no escucharlos...-tienen que cubrir la noticia y están obligados por las cadenas de TV a informar continuamente. Repasan las biografías de los cardenales y sus "posibilidades". Muchos "papables"... Paloma Gómez Borrero es un pozo sin fondo de anécdotas; da gusto escucharla. Después de la segunda fumata negra, también predicciones sobre el momento en el podría haber fumata blanca... Y el padre Javier Alonso, con un sentido común aplastante, recuerda entre bromas y veras que en la Capilla Sixtina no hay micros, que vete a saber la sorpresa que tiene reservada el Espíritu Santo, que si pensamos en un Papa del Norte igual sopla hacia el Sur... si del Oeste, susurrará hacia el Este. 

Los medios de comunicación han tenido la oportunidad esta vez  de acercarse mucho más al proceso de la elección del Santo Padre. La Iglesia ha mostrado el recogimiento en oración de los sucesores de los apóstoles sobre los que recae la enorme responsabilidad de elegir Pastor. Mientras algunos especulan, la Plaza de San Pedro se va llenando de peregrinos que rezan el Rosario. En las iglesias de todo el mundo, miles y miles de almas oran con esperanza. Muchas familias no apagan la TV para sentirse más cerca de Roma. La catolicidad no es un concepto abstracto. 

Fumata Blanca. A las 19:07...  Siempre he pensado que la medida del tiempo no es nada objetiva en los momentos de espera.  El Habemus Papam tardó más de una hora.  Entendimos el apellido: Bergoglio. Se hacía patente la confusión de quienes manejaban nombres y carreras eclesiásticas. Y como quien no quiere caldo y toma dos tazas, el nuevo Santo Padre se quiere llamar Francisco, a secas porque es el primero. Ahora sabemos que en memoria de San Francisco de Asís. No sé qué se os pasaría por la cabeza y el corazón a los que pudisteis verlo en directo. Alto, con semblante que pareció de aturdimiento, una mirada que recorría toda la Plaza de San Pedro... El silencio inicial, una sonrisa. Después, la voz templada y el tono cercano. La prioridad de la oración, por el Papa emérito Benedicto XVI con un padrenuestro, un avemaría y un gloria..., por "nosotros, el uno por el otro". Y por él; otro silencio en el que vimos al Papa Francisco inclinado, sin los ornamentos que llevaban sus antecesores en este momento concreto, luciendo la cruz de plata que traía consigo desde Argentina. 

Los primeros minutos fueron momentos de indicios. No sabes más que lo que ves y lo poco que oyes. Cualquier aspecto puede adquirir una dimensión poco proporcionada y para emitir juicios es necesario esperar. Creo que el Papa ha sabido transmitir más que indicios. Destaco la austeridad, sencillez y -si se me permite- "normalidad" con la que se presentó al mundo y a los fieles católicos. Y la primacía de la oración, la oración lo primero. Queda claro que es la única arma para un cristiano. Abrir el corazón a Cristo, al Espíritu Santo, al Padre... y a la Madonna... 

Que Dios proteja al nuevo Papa.  "Comenzamos un camino: Obispo y pueblo" "... un camino de hermandad, de amor, de confianza entre nosotros". "Rezad por mí". Mensaje recibido, Santo Padre. 

miércoles, 13 de marzo de 2013

El Espíritu Santo en la elección del Papa

Ratzinger: «Hay muchos Papas que el Espíritu Santo probablemente no habría elegido»

Para variar, es el Papa emérito Benedicto XVI -teólogo y profesor- el que lo explicó como nadie. Me ha parecido una buena idea trasladarlo al blog. 

Dentro ya de la Capilla Sixtina, el momento en que los cardenales se estremecen es el canto del «Veni, Creátor Spíritus». Significa que ha llegado la hora de la verdad, de dejarse dominar por una Presencia mayor, por lo divino.
Pero no es automático. Según explicó el cardenal Joseph Ratzinger en 1997 a la televisión de Baviera, «yo no diría que el Espíritu Santo elige al Papa, pues no es que tome el control de la situación sino que actúa como un buen maestro, que deja mucho espacio, mucha libertad, sin abandonarnos».
El entonces prefecto de la Doctrina de la Fe, recordó con toda sencillez que, mirando a lo sucedido a lo largo de la historia de los 264 sucesores de Pedro, «hay muchos Papas que el Espíritu Santo probablemente no habría elegido».
En su opinión, «el papel del Espíritu Santo hay que entenderlo de un modo más flexible. No es que dicte el candidato por el que hay que votar. Probablemente, la única garantía que ofrece es que nosotros no arruinemos totalmente las cosas». Era una visión de fe, que integraba perfectamente dos grandes milagros en la vida sobrenatural: el de la gracia y el de la libertad.
FUENTE: ABC.es

martes, 12 de marzo de 2013

Inicio del cónclave



Cuelgo esta imagen vista aquí (pinchar y ampliar).El periodista Toni Piqué considera que es la mejor portada del día. 

"Extra omnes"... y la Iglesia, repartida por todo el mundo, ora  y aguarda. 

jueves, 14 de febrero de 2013

Querido Santo Padre


He reposado un poco la decisión del Santo Padre. Incredulidad primero, después confusión... Tras las primeras palabras del Papa, una mezcla de tristeza -no es exactamente eso pero no sé expresarlo de otra manera- y añoranza anticipada. La noticia colapsó los medios y la mayoría no vertieron más que conjeturas; no me interesan. Ni siquiera encuentro justificación para ello cuando el propio Papa, con una claridad y concisión admirables, no da lugar a lecturas distintas que no sean las de sus propias palabras:

"...en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado".

"Deus caritas est"... Dios es amor. La primera encíclica. Como si el Santo Padre tuviera prisa por dejar claro que lo primero es lo primero. Cada uno de los católicos que han intentado profundizar en su doctrina habrán tomado nota con subrayados personales... Lo primero: Dios nos amó primero. Puede ser que a muchos les haya sucedido lo que a mí y hayan descubierto que la limitación, los errores humanos no son motivo de vergüenza. Dios nos amó primero y cuenta con nuestras imperfecciones porque así nos ha creado y así nos quiere. Si quedaba algún resquicio para el "voluntarismo", se despejaba la incógnita.

La libertad, la conciencia... La expresión de San Agustín -"Ama y haz lo que quieras"- se entiende, se comprende en el contexto de los escritos del Pontífice. La conciencia desplegada como un libro abierto ante el Dios que nos ama, ante su Luz que ilumina cada recoveco del alma... para actuar sin más obstáculos que el propio Amor. 

Ayer, miércoles de ceniza, el rostro anciano del Papa me conmovió. Es ese estado en el que la ternura y el agradecimiento van más allá de la imagen televisiva y no sé qué hubiera dado por estar en Roma y videre Petrum:

"Queridos hermanos y hermanas, como saben, he decidido renunciar al ministerio que el Señor me confió el 19 de abril de 2005. Lo he hecho en plena libertad por el bien de la Iglesia, tras haber orado largamente y examinar mi conciencia ante Dios"."Y soy consciente de la importancia del hecho, pero también de no ser capaz de llevar a cabo el ministerio petrino con la fuerza física y el espíritu que lo requiere".

Este post se queda cojo y corto. No era mi intención escribir una crónica del Pontificado de Benedicto XVI, sino dar las gracias  a un Papa de un calado intelectual como pocos. Un Papa que ha transmitido con la sencillez de un hombre de Dios los pilares de la fe. La fe... lejos de renunciar al hombre, lo hace más humano.  Nos queda su vida, los motivos que han causado su renuncia - coherente, libre-  y sus escritos. Gracias, querido Santo Padre. 


martes, 29 de enero de 2013

Para atrás, de cuando en cuando


Se dice -me dicen- que mirar atrás ni para coger impulso. 

No dudo de que funcione, fundamentalmente para huir del tópico cualquier tiempo pasado fue mejor. Como en todo lo que concierne al ser humano, hay que tener cuidado con esa vena latina que nos lleva a los términos absolutos. Si no, que se lo pregunten a los que acuden a los comedores sociales y que hace apenas dos, tres años no tenían la necesidad de mendigar.  O a los abuelos que acogen hijos... nietos parados que no tienen dónde dormir.  Claro que aquí también habría que precisar que los ancianos envejecen como han vivido... Y hay vidas centrífugas o centrípetas, que forjan declives amargos o amables, rancios o dadivosos. 

El domingo asistí a un "espectáculo" del que todavía no he aterrizado. He llegado a pensar que si no aterrizo , mejor que mejor. Un grupo numeroso de personas adultas pidiendo a Dios su sanación con fe de niños de Primera Comunión. Chorros de plegarias. No estoy acostumbrada a este tipo de manifestaciones. Me provocan rubor ajeno, sensación de estar de más; me faltan sobretodos para cubrirme y pasar desapercibida. Supongo que una trayectoria muy concreta en la que asumes inputs de un mismo tono, volumen, timbre... durante muchos años tapan otros caminos, aquellos de los que se dice que también llevan a Roma. 

Así que sí. A veces para atrás, recuperando actitudes libres de prejucios. En tiempos de globalización y de ecumenismo, manos abiertas como las de los niños, con el tamaño justo para coger sin estropear... como las de los niños. Que corra el aire...