jueves, 16 de mayo de 2013

Totum revolutum... y un jarro de agua fría.


Estos días las ideas se desplazan con fugacidad y no puedo retener ninguna. Si atrapo la de la cola para escribir algo decente, la desplaza otra que parece más novedosa. Así no hay manera de publicar un post en condiciones. Creo que tiene que ver con el ritmo y el caos de la República. No sé por qué me sorprende. Siempre es así en mayo, la época de finales;  el día y la noche se tocan, la cocina es un self-service abierto las 24 horas y cualquier chispa prende en el ánimo de los ciudadanos.... Hace unos años se situaba en junio y el agobio se multiplicaba por los primeros calores pre-estivales. Bienvenidas, pues, las lluvias que ahogan las ganas de sestear.

El cansancio hace mella. "Buena señal", pienso. Quien no ha hincado codos durante el año, llega demasiado fresco a los últimos coletazos del curso. Supongo que, salvo las excepciones de fenómenos superdotados y mentes preclaras, es matemático.  Como en casa todo es muy normal... los síntomas cantan. La benjamina adelgaza aunque no le sobra un gramo; la tecnitas duerme peor que de costumbre y se levanta como un zombi; al sufridor parece que se le ha olvidado bromear y se indigna cuando no hay café en el termo... La ley de Murphi solo se comprueba cuando hay prisa, situaciones "de vida o muerte", emergencias de última hora... Así que, según esta lógica, la impresora funciona según le va y se funde minutos antes de presentar una práctica... o internet hace el tonto cuando esperan un correo para terminar un trabajo... Son días intensos, de echar el resto... A mí me toca comprender la tensión e inquietud propia del momento... y respetar el silencio necesario. 

Ayer leí una noticia que me tocó. A punto estuve de escribir una entrada. No lo hice; me hubiera robado la energía que necesito y quién sabe si después me hubiera lanzado a la calle con una toalla de esas que sirven para ídem.
Diego Martínez Santos
"El mejor científico de Europa no tiene trabajo en España" (visto aquí). A poca sensibilidad que uno tenga, cunde el desánimo. Que estudien, dobles o triples grados si se puede, que no escatimen en másters... y que empiecen a asumir que nadie es profeta en su tierra. Ni siquiera los "sobradamente preparados". Manda narices...


sábado, 11 de mayo de 2013

El último brindis...


Probablemente ha existido siempre y yo caigo ahora. Me llaman la atención los excesos cuando me entero de los fiestorros que se organizan en casa de cada quién para celebrar según qué. Como son mis circunstancias más cercanas, se me ocurre: mayorías de edad en las que solo falta indicar el establecimiento donde los jovencitos  elijan sus obsequios; homenajes a los chavales que han terminado un curso limpio, una etapa... un final de ciclo que me recuerda a los que se brindan por los servicios prestados a los ciudadanos que se jubilan. 

Estas costumbres tan extendidas que, de momento, no se han adoptado en la República Independiente de mi Casa me hacen pensar que soy una estoica reciclada pero estoica al fin y al cabo. Y me horroriza... Poco a  poco los ciudadanos se van destapando y exteriorizan recuerdos ..."aquel año no soplé velas..." ,"no tuve fiesta a los quince...", "no me hicisteis reportaje fotográfico de Comunión..." Vaya por Dios. Visto así, se diría que fueron sujetos pacientes de graves omisiones y yo la agente "culpable". Me da por cuestionarme si cargan con algún trauma que desconozco. Ya se ve que los habitantes republicanos tendrán cosas... muchas... pero ningún pelo en la lengua. Así que doy fe de que son sinceros cuando afirman que "traumas no... pero un poco raritos sí somos ¿eh, mamá?" . Llegados a este punto y dado que al Jefe le trae al fresco casi todas estas nimiedades excepto quedarse sin paddle, siento la necesidad de defenderme de los olvidos que ni yo sé a qué responden. Los miro... A veces lo hago con intensidad si ellos no me observan. Me parece que, como en los boletines de Primaria, progresan armónica y adecuadamente... cada uno a su ritmo. 

En realidad, quería compartir hoy una celebración pequeña y he ramificado demasiado. Como lo hicimos con las primeras incursiones del primogénito en el mundo de la interpretación... aquel spot de Sanex que todo él representaba un porción minúscula de la epidermis... o el anuncio de San Miguel en el que reconocí ese cogote tan querido para una madre y cantaban aquello de "Ciudadanos de un lugar llamado mundo"... o su primer plano ¡por fin! que duró segundos en la última temporada de "El Barco"...  

Igual aunque muy distinto le toca al ciudadano segundo "sufridor".  No ha terminado todavía la carrera. Los viernes está unas horas en un despacho laboralista, a la vera de una profesional y profesora universitaria en la que confluyen esas cualidades que envidio; sabiduría, sensatez, rectitud, corazón... Ha destruido papeles, ordenado carpetas, destruido carpetas y ordenado papeles. Ayer, como si le hubiera tocado la lotería ... y es el único que sueña con ella... entró en casa con una carpeta de color. "¡M. me ha pasado un expediente!"  ¡Un brindis! ¡Va por ti! Gracias, M.

Para Segundo,en reconocimiento de su faceta oculta de imitador;-) Buenísimo.


miércoles, 8 de mayo de 2013

Si es que un hijo se puede definir...

Imposible imaginarlo antes de ser padres. Te sacan de la poltrona, te empujan; te instan a revisar conductas poco coherentes, a hablar cuando querrías estar callado y a callar cuando hay que dejar pasar la tormenta. En el "curso intensivo" probablemente aprenderemos que para amar hay que dejar en el mostrador el súper-glú;  a pesar de nuestro temor al riesgo, los hijos tienen derecho a correrlo.

A veces... imposible imaginarlo antes de ser padres... le damos la bienvenida a un hijo con el que también hemos sido bendecidos. Al poco comprobamos que no le crecen las alas... No podrá valerse por sí mismo. Nos seguirá necesitando y permanecerá ligado a nuestras vidas y a nuestro destino. Cumpliremos años y aunque el corazón envejezca latirá joven para arroparlo. 

Todas estas cosas me rondaban hoy cuando Mireia (querida Gran Hedbana) me ha enviado por mail estos párrafos de Saramago. 




sábado, 4 de mayo de 2013

Avistamiento...


y tierra. Agradecida por comprobar que no es todo como antes. No tanto por aprender sino por todo lo contrario. 

Desaprender viejos tics  de republicana empedernida..

No es necesario ser la salsa que aliña todos los platos de los comensales. Con aceite, vinagre y sal vale en determinadas épocas... 

No pasa nada por tener que bajar el listón en temporadas bajas. Vivir no es competir.

No es obligatorio que la república esté siempre a punto de revista... Lo mejor es enemigo de lo bueno.

Soltar cuerda no significa abandonar responsabilidades; es empezar a fiarse de los ciudadanos, que ya va siendo hora... y que ellos carguen un poco más con las suyas.

Sentirse un estorbo es un sinsentido. Un día u otro hay que poner en marcha la maquinaria de los afectos verdaderos. ¿Dónde quedaría si no el te quiero porque existes.? 

Desandar... sin caer en la trampa seductora y dañina  de una Arcadia Feliz, la de antaño... que ni siquiera es real... 

Retomo la bici con precaución. El suelo todavía está húmedo por las últimas lluvias. Un fastidio mientras duran las crecidas, pero hay que ver el nivel de los embalses.

Perdona, Sarracena;-)