viernes, 11 de octubre de 2013

¡Qué bonito!


Y qué bonito fue, qué bonito estuvo, qué bonita lució la Larga ... Cuatro "locos" con el alma tocada  por un encuentro... con un arroz negro y cervezas ( el número me lo callo... un día es un día) y una cola para nuestra detective. Cuatro locos disimulando alguna lágrima de felicidad que la brisa se encarga de esconder. Cuatro pies descalzos con sus pares corriendo como niños hasta alcanzar la orilla... 

¡Pero qué bonito... !

Para ti, Marteta, "¡Qué bonito" de Rosario... Y para ti, Tomás, un post discreto, discreto... Y un beso para Maite. ¡Qué...BONITO!

martes, 8 de octubre de 2013

"Tempus... fugit".


Fotografía: Robert Doisneau
Hacen falta dos portátiles más en la República. El mío acaba siendo de uso común. No es que "mis cosas", las entradas del blog, carezcan de importancia para los ciudadanos; más bien manda la urgencia en realizar trabajos de clase que ahora ya no se entregan en mano. El ordenador personal es necesario, pero en este momento no viene bien el desembolso. 

Con la llegada del otoño se recortan mis horas de sueño, así que aprovecharé para sentarme frente a la pantalla mientras ellos siguen soñando que querrían seguir durmiendo unas horas más. 

Desde que construyeron la autovía, solo se oye el teclado. Algún automóvil que va o vuelve de la ciudad... poca cosa más. No veo el mar pero puedo escuchar el oleaje mientras intento recordar todo lo que quería escribir cuando no dispongo del portátil. 

No es agradable comprobar que la cañería por donde deberían fluir las ideas hasta encontrar "el nombre exacto de las cosas" está atascada...  Será quizá porque lo que no encuentra la vía en el momento que es engendrada no anida... como el embrión al que se le niega la primera cuna en el vientre de su madre. Si a mí me duelen las ideas mudas, cómo será el sufrimiento del instante en el que la mujer tiene conciencia de haber negado la vida. Dios, que no me olvide nunca de los no nacidos...

El tiempo puede ser como Atila. Dicen de él que por donde pisaba no crecía la hierba. O como el arroz, que se pasa aunque la publicidad invente nombres y cualidades sofisticadas. El tiempo también hace "bola" en el corazón del adolescente si no descarga el alma a tiempo (y valga la redundancia). No hay cañería suficientemente ancha. Y entonces hace falta un líquido abrasivo que dinamite lo que se ha endurecido. Si hubiéramos estado vigilantes, a tiro, sin el entrecejo siempre fruncido... tal vez hubiera sido más sencillo. 

Disculpad las divagaciones. Igual no venían a cuento. Ha amanecido y se me ha quedado en la punta de la lengua un interrogante. ¿El tiempo lo cura todo?  En el siguiente post intentaré abordarlo con experiencias contrastadas. Espero no dar tumbos como en esta entrada.



sábado, 28 de septiembre de 2013

Revolución en la república


Fuente: http://www.perros.com/albumes/crinblanca/1472/
Jamás me he plantado con un NO tan rotundo. Cuando se ha planteado el tema de tener perro me he cerrado en banda y no he admitido ningún argumento. Realmente es cierto aquel dicho : "nunca digas de esa agua no beberé". 

"Ni siquiera tiene dos meses..." "Solo estará dos o tres días, mamá"...  El miércoles por la noche  llegó Nana, una mezcla de pastor alemán y husky siberiano. Nacida en Barcelona con un destino curioso: un convento de monjitas de Altea. La república de Tarraco viene a ser un peaje... ¡menudo peaje! 

Tímida las primeras horas. Los ciudadanos le prepararon su cuna en la cesta más grande que encontramos y una papilla de cereales con miel que devoró... Ahora come arroz y pan y longaniza... Hace fiestas y no me extraña. Mimada y consentida por todos (se entiende que yo no participo),  que "es tan poco tiempo que no pasa nada". Con un día de convivencia -la han estimulado demasiado- he tenido que sacar el tendedor plegable. Lo necesito porque no puedo acceder a la zona destinada a este menester; habrá que investigar si hay un avispero.

Ayer la "tecnitas" me comunicó que los tres días se convertirían probablemente en tres semanas. Alegría y angustia del "segundo sufridor" que se hubiera quedado con la camada entera. Tiene la costumbre de adelantar mentalmente los acontecimientos y ya saborea de antemano la tristeza de la despedida. El primogénito se pasa ratos largos deseducándola; tan pocos días y no puede ir descalzo porque le muerde los dedos de los pies. Yo me limité a acariciarla y al poco unas manchas rojas pusieron de manifiesto mi alergia a los perros ... o eso creo.

Nana es ahora la atracción y la curiosidad de familiares, novios y amigos. Pensamos en organizar una jornada de puertas abiertas con refrigerio incluido. Este fin de semana será movido.

Pero lo que me inquieta es la situación de provisionalidad; una espera quizá demasiado larga. Nana está de paso. Inevitablemente cada jornada suma el natural arraigo de cualquier criatura, sea o no humana. Nos tendremos que hacer cargo de las vacunas ; también de esos mínimos para que no haga pipí donde ella quiera (el tema de las heces ya está controlado). 

Acepté y me toca callar. Incluso a mí, que me resisto a aceptarlo, me inspira ternura. Me sorprendo a mí misma diciendo que es una perrita preciosa... Llegará el día que se irá y sus dueños serán otros. Dejará vacía la terraza. Volverá a estar limpia y ordenada. Quizá la bota del segundo sufridor ya no sirva para ser calzada.

Si he escrito esto hoy, no quiero ni imaginar lo que escribiré cuando despidamos a Nana.





lunes, 23 de septiembre de 2013

Adiós a un verano en silencio.


Un verano sin escribir; verano -que no veraneo- intenso... Todas las palabras atesoradas y cuidadas para ser dichas en privado. Verano, que no veraneo. Mi cita aplazada con la ventana abierta por la que no se vislumbra qué sucede...  Crecidas; todavía se están secando al sol las botas de caucho con el barro pegado. Inevitables crecidas que te obligan a ser observador silencioso.

"¡No sé qué tiene la aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo
no puedo venir más lejos!" (Lope de Vega)

No, no sé qué tiene. Será la abundante pinaza que obliga a caminar lento... o la explosión de vida juvenil que necesita tiempo y espacio para ser reconducida... Tal vez sea esta costumbre de reinventarse después de cada tsunami, recuperando muebles viejos y apañando la cáscara de la república.

Mientras... río abajo sigo con esta ventana, en busca de un equilibrio que pocas veces consigo, mirando hacia arriba aunque

"Dijeron que antiguamente
se fue la verdad al cielo;
tal la pusieron los hombres

que desde entonces no ha vuelto".(Lope de Vega)

y no me lo creo; hay mucho de verdad a nuestro alcance.

Y,como Lope, con el paso del tiempo cada vez atesoro más razones para albergar ciertas "envidias", las que me despiertan los hombres 

que"(...)sin libros y sin papeles,
sin tratos, cuentas ni cuentos,
cuando quieren escribir
piden prestado el tintero.

Sin ser pobres ni ser ricos,
tienen chimenea y huerto;
no los despiertan cuidados,
ni pretensiones, ni pleitos.

Ni murmuraron del grande,
ni ofendieron al pequeño;(...)"

Estrenando otoño de 2013 descorcho nueva temporada de blog. He llenado de agua la bombilla reciclada. Todo mi cariño para los que os pasáis por aquí y sois benevolentes con las "cosas" de su bloguera.

"Bicicletes"...