martes, 28 de mayo de 2013

Benditos bares de entonces.


El último de Coca-Cola. Esta vez se me eriza el vello. Es el  recuerdo de los  Benditos bares de entonces. Con nombre propio. Los bares de entonces donde las historias personales se quedan en silencio y la memoria quiere rescatar. 

El del café solo -"solísimo, por favor"- de Escuelas Pías. Los alumnos apretados, haciéndonos un hueco entre cabezas y codos, para llegar a la barra y despejar la semivela de las horas espesas de  las clases de COU. Un chute rápido, de apenas diez minutos, con ida y vuelta a la carrera... El COU del FERT. Nunca he estudiado tanto en tan poco tiempo.

El tugurio  del bareto de Letras de Plaza Universidad. Momentos de utopía y libertad con muchas siglas de la recién estrenada democracia. Momentos míticos aupados por el humo de cigarrillos de barra y de mesas-veladores en las que apenas cabían cuatro tazas de café. Aprovisionados de carpetas resistentes para cubrir las sillas con rejillas desconchadas por el paso del tiempo. Momentos en los que fragüé ilusiones de un futuro en la Gramática Generativa y un destino a caballo entre un boli y una libreta de bolsillo miquelrius. Esperanzas, ideales... que no se han materializado. Los debates del bar de Letras subidos en la nube de nicotina. Despegados de la realidad.  Soñar es gratis y entonces nadie nos lo impedía. Luego a los sueños los parte un rayo; se quedan en poso sosegado. Y se albergan en el recuerdo de quien sabe cuánto acogió un corazón joven ... y alguna vez se rompió de tanto ir el cántaro a la fuente. Que me quiten lo bailao...

Cien canciones y mil "te quiero"... "Juntos"... "Café para dos, fumando un cigarrillo a medias" porque no daba para más. El bar L'Etoile de los incios, de las primeras citas, en las que el Te Amo era enamoramiento taquicárdico todavía. Bar de mesa sin apenas nada. En el L'Etoile una pareja joven y sin recursos no casaba con los clientes propios de una zona acomodada de la ciudad condal. Ni casaba ni consumía como ellos. Duramos un año; se nos invitó a encontrar otro refugio. Un "café para dos"... degustado con estudiada parsimonia... y demasiadas servilletas emborronadas, firmadas y rubricadas... 

El Trull de Estanislao Figueras. Ya no existe. Cervezas heladas para la temporada de verano con calor sofocante y muchas... muchísimas horas de clase... Un bar de barman. Las copas preparadas, recién sacadas del congelador, cuando entrábamos los profes de la Academia. Ronda gentileza del Sr.  Director;-) Camaradería y anécdotas surrealistas de unas clases en las que debíamos comprimir todo un curso en dos meses. Bar de barra, barra. De pie quien resistía el cansancio.

Cualquier bar de estación; el mismo escenario para dos instantáneas opuestas... aguantando el tipo en las despedidas y el brindis con cerveza de la vuelta. Declaraciones renovadas...  

Y el chiringuito de La Larga. Uno especial regentado por una familia especialista en platos típicos de pie de playa. Las cenas de ensalada, tortilla y sardinas con amigos de siempre... esperando la brisa de noche. 

Y tantos otros a los que me ha llevado la amistad. 

Si "Vivir es ver volver"... hoy recuerdo con "morriña" -que no es melancolía- "esos lugares donde podemos vernos, tocarnos, estar juntos". Mucho de lo que me importa ha empezado, transcurrido o  se ha suavizado en algún "bendito bar".

Fotografía  PERFECTA para amenizar el post. Gentileza del  tarracofermo Tomae, que está en semi "pause". Muchas gracias, broder. 

martes, 21 de mayo de 2013

Ya pasó.


Quería disculparme por la ausencia de noticias aquí  y en los blogs que sigo habitualmente. El viernes pasado tuve un aviso serio que me obligará a realizar algunos cambios en los hábitos de vida. El cuerpo se rebela ante determinados machaques y te da otra oportunidad. Ya pasó, gracias a Dios, pero el susto todavía dura. Los ciudadanos se han portado; nunca ha habido tanto silencio en la república. 

En nada estoy de vuelta. Un saludo para todos:-) 




jueves, 16 de mayo de 2013

SOS para Celia


Yo también me sumo a la iniciativa de Driver que ha seguido Tomae... Si podéis, leed con atención. Podría tratarse de un hijo nuestro. Espero que la cadena no se rompa aquí.


Estimadas familias,


Celia es la hermana pequeña de cuatro alumnos del colegio, y su familia


está viviendo una situación que nos podría pasar a cualquiera de nosotros.


Celia sufre una cardiopatía muy grave, tan grave que sin haber cumplido


un año ya ha sido intervenida varias veces, estas intervenciones no han servido


para curarla dado que por unas cosas y otras la parte del corazón que tenía


sana ahora no lo está. Su situación es crítica y la medicina en España ya no


puede hacer nada por ella, la solución pasa por trasladarla a un hospital de


Boston, donde un cirujano la podría operar con buen pronóstico.


Como sabemos, la medicina en EE. UU. Es privada, y el coste


económico es muy elevado. Para que nos hagamos una idea, un día de


hospitalización ronda los 6000 €. Celia como mínimo, si todo sale bien, tendría


que permanecer hospitalizada cinco días. A eso hay que añadir los gastos de la


intervención (quirófano, cirujano, anestesistas, UVI…) y los gastos del viaje:


tiene que viajar en un avión acompañada por médicos y, por supuesto, como si


permaneciera en la UVI del hospital.


La situación de esta familia, a la que seguro muchos conocéis, es


desesperada. Está en juego la vida de su pequeñita.


Personalmente, y sabiendo que la situación económica de muchos de


vosotros puede no ser buena, os pido por favor que colaboréis


económicamente para que la intervención de Celia en Boston sea posible. El


importe más insignificante sumado a otros puede resultar suficiente para salvar


su vida.


Se ha abierto una cuenta en el Banco Popular a su nombre con el fin de


facilitar los donativos.


Celia de Llano Varela 0075 1555 20 0600079650


Os doy las GRACIAS por vuestra atención y por vuestra empatía.


¡Rezad por ella!   

Totum revolutum... y un jarro de agua fría.


Estos días las ideas se desplazan con fugacidad y no puedo retener ninguna. Si atrapo la de la cola para escribir algo decente, la desplaza otra que parece más novedosa. Así no hay manera de publicar un post en condiciones. Creo que tiene que ver con el ritmo y el caos de la República. No sé por qué me sorprende. Siempre es así en mayo, la época de finales;  el día y la noche se tocan, la cocina es un self-service abierto las 24 horas y cualquier chispa prende en el ánimo de los ciudadanos.... Hace unos años se situaba en junio y el agobio se multiplicaba por los primeros calores pre-estivales. Bienvenidas, pues, las lluvias que ahogan las ganas de sestear.

El cansancio hace mella. "Buena señal", pienso. Quien no ha hincado codos durante el año, llega demasiado fresco a los últimos coletazos del curso. Supongo que, salvo las excepciones de fenómenos superdotados y mentes preclaras, es matemático.  Como en casa todo es muy normal... los síntomas cantan. La benjamina adelgaza aunque no le sobra un gramo; la tecnitas duerme peor que de costumbre y se levanta como un zombi; al sufridor parece que se le ha olvidado bromear y se indigna cuando no hay café en el termo... La ley de Murphi solo se comprueba cuando hay prisa, situaciones "de vida o muerte", emergencias de última hora... Así que, según esta lógica, la impresora funciona según le va y se funde minutos antes de presentar una práctica... o internet hace el tonto cuando esperan un correo para terminar un trabajo... Son días intensos, de echar el resto... A mí me toca comprender la tensión e inquietud propia del momento... y respetar el silencio necesario. 

Ayer leí una noticia que me tocó. A punto estuve de escribir una entrada. No lo hice; me hubiera robado la energía que necesito y quién sabe si después me hubiera lanzado a la calle con una toalla de esas que sirven para ídem.
Diego Martínez Santos
"El mejor científico de Europa no tiene trabajo en España" (visto aquí). A poca sensibilidad que uno tenga, cunde el desánimo. Que estudien, dobles o triples grados si se puede, que no escatimen en másters... y que empiecen a asumir que nadie es profeta en su tierra. Ni siquiera los "sobradamente preparados". Manda narices...