sábado, 4 de marzo de 2017

Cuando digo... también amo.

 


"Hablar es habitar el mundo" . (Luis Castellanos)
Quedan atrás los años de estudio de la lengua. Recuerdo haber memorizado muchas definiciones de lenguaje/lengua/habla. Y haberlas explicado a mis alumnos también. Reconozco que rozaba lo obsesivo. Que supieran distinguir los tres conceptos. Lenguaje es capacidad, lengua es código, habla ... es lo único que existe, lo único tangible.

Hablamos y moldeamos el silencio; damos vida a lo que sabemos, lo que queremos, lo que necesitamos. Hablamos... y con este acto voluntario acariciamos, reconfortamos, enseñamos, empujamos... O repudiamos, ninguneamos, escondemos, retenemos... De todo hay.  "Deberíamos hacernos cargo de nuestros vocablos, de su destino", apunta Castellanos.

Cuando digo, tú me recibes. Tú eres interpelado.  Tú eres un alguien único. Habitamos juntos y tenemos un nombre, el propio. Mi mundo ahora es también tuyo. Tú que te llamas y así me dirijo para acercarte... y acercarme. Cuando digo, relleno la oquedad con bondad, hostilidad o indiferencia. Debo elegir. Y cuando digo, elijo. Y en la elección abarco con los labios toda la ternura del universo. Para ti. 






2 comentarios:

Luisa dijo...

guauuuuu qué profundidad, qué belleza, qué hondura...¿para quién será? Afortunado es.
El destino de nuestras palabras...cuántos quebraderos jejejeje
Besos, muchos amiga mía,

sunsi dijo...

Para ti, Luisa. Cada vez que te nombro y a ti me dirijo, querida amiga. Para ti todo lo bueno y lo bello. Un beso infinito, mi fuguilla del Sur.