lunes, 25 de marzo de 2013

El dolor de una saeta


No soy de procesiones, aunque del balcón de casa de mi abuela materna guardo uno de mis mejores recuerdos de la infancia. La numerosa familia de mi madre se reunía el Viernes Santo para ver los pasos. Los pequeños nos escondíamos en los dormitorios y encontrábamos "reliquias" mientras mi abuela andaba atareada en la cocina; algunos de mis tíos engullían sin disimulo unos bollos rellenos de atún -de ayuno decía la abuela Mercedes- pasados por la sartén.  Mi memoria no va más allá, pero esos bollos los tengo clavados en la pituitaria... Siempre me digo "este año le pido la receta a mi madre...". A ver si es verdad.

Si alguien habla de saetas, yo solo conozco la de Antonio Machado versión Serrat. La escuchaba esta mañana. 

Dijo una voz popular:
"Quién me presta una escalera
para subir al madero
y quitarle los clavos 
a Jesús el nazareno"

El madero... la cruz. Me parece que estamos acostumbrados a ver cruces de todos los tamaños, de materiales distintos... desde los más nobles hasta los de madera tosca. El acostumbramiento es una variante de la saturación. Cuesta que la imagen nos remita al verdadero significado. Y llevar colgada una cruz puede no tener más trascendencia que lucir un collar. 

Estudié y sé desde pequeña que "la señal del cristiano es la Santa Cruz". Era una pregunta del catecismo y por aquel entonces lo estudiábamos de memoria. Con los trompicones de la vida, la búsqueda en periodos menos buenos, el rechazo o aceptación del alimento de algunas lecturas... pude profundizar en la propia fe; con tiempos de luz y de un poco menos (yo no puedo decir tinieblas porque no sería cierto), el ejemplo de muchos que viven una fe con obras... he podido entrever la Cruz a pesar del natural rechazo inicial. Personajes sencillos como Madre Teresa han sido determinantes; también muchos escritos de Juan Pablo II. 


"¡Oh, no eres tú mi cantar
no puedo cantar ni quiero
a ese Jesús del madero
sino al que anduvo en la mar!"

Al que anduvo en la mar... Y con villancicos le cantamos al Jesús recién nacido en un portal, pobre. Y toda la ternura se vuelca en el pesebre de Belén. Cantar es otra forma de orar. Es el mismo Jesús que crece en sabiduría y bondad, aprendiendo el oficio de José y está con él y con María hasta los treinta años. El que transforma el agua en vino en las Bodas de Caná porque se lo pide la Madre. El mismo Cristo que predica el mandamiento nuevo del amor, que sana a los enfermos, perdona los pecados y come con pecadores y publicanos. El que lava los pies a los apóstoles y les da su cuerpo y su sangre como alimento de vida eterna. El Cristo al que prenden, es juzgado y condenado a morir en una Cruz. Jesucristo, que al tercer día resucita y nos promete la vida eterna. 

Estos días al Jesús del madero no le canto porque no sé. Pero sí intento contemplar el dolor físico y moral del Dios hecho hombre. Una Semana Santa más para revivir los momentos más duros de la Historia de la Salvación. A Jesús no lo podemos bajar de la Cruz. Está cumpliendo la voluntad del Padre. Y tampoco lo podemos dejar en ella. Porque un cristiano no es masoquista, no se regodea en el sufrimiento; tiene un para qué. "Si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe". 

"No hay amor más grande que el que da la vida por sus amigos".




16 comentarios:

tomae dijo...

...yo de pequeño no me decidía a saber si me gustaba más la procesión o la cabalgata de los Reyes. Bueno en realidad me gustaba la cabalgata real (ya sabes porqué) pero me sabía un poco mal que fuera así.

PD. Nos vamos a Tarraco unos días, La Garrrta (*) ya sabe. No sé si se le escapó que hicieramos algo mañana Miércoles Tarde-Noche. Si te parece podemos ir todos a casa de tu abuela materna tomar algo...

Asterisco: Aunque dijera que ya no me ajunta ...Sé que miente.

sunsi dijo...

Tú de pequeño debías de ver una fila larguisima en Navidad y otra en Semana Santa... Y los colorines, caramelos y las barbas de los Reyes no se pueden comparar con los cucuruchos negros, la verdad:)

Pobre abuela Mercedes, Dios la tenga en su gloria... De aquella casa de la Rambla San Carlos (o Rambla vieja) ya no queda nada. Ese piso enorme y antiguo lo han convertido en micropisos. Así que como no nos comamos los bollos en las escaleras de la entrada...

Llamo a Sarri. La hacía lejos de Tarraco!¡!

Mariapi dijo...

Asun, me gustaba mucho esta saeta. Antes. Antes de saber.
Quería al Jesus que anduvo en la mar, no entendía lo del madero.
Y ahora lo veo tan claro, Jesus, el que anduvo en la mar, el del portalico, solo se entiende cuando muere en la Cruz. No es fàcil ni apetece, pero es así.
Gracias, Sunsi profunda-sensible

sunsi dijo...

Vaya, Mariapi. Qué síntesis más redonda. La de veces que habré cantado esta saeta. Han hecho falta los años necesarios para cayera en la cuenta de lo que dice la letra.

Besicos, Mater

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Sweet Sunsi: Precioso post muy acorde con los días que nos esperan. Gracias.
Creo que la música que le puso Serrat al poema de Machado es de lo mejor que ha hecho a lo largo de su carrera, ya no puedo oírla "a palo seco". Que Dios se lo pague.
Y a ti por tu hondura y claridad de ideas.
Un besazo, cielo
Asun

Zambullida dijo...

Tampoco soy yo de procesiones y eso que vivo en Valladolid, con una Semana Santa muy hermosa y llena de tradiciones. Llueve a mares, así que no sacarán las tallas; son demasiado valiosas.

Ganas nos entran a veces de bajarnos de la cruz pero es para vivir en la irrealidad y encima seguir sufriendo. No compensa. Ese para qué es la clave. Creo que hoy veré procesiones por la tele; seguro que algo relaja y conforta.

Un abrazo, Sunsi.

P.D.: Esos bollos tienen buena pinta.

sunsi dijo...

Esta Saeta es LA saeta... La única que he cantado. Una maravilla. Ahora me cuesta. Si a Él no lo hubieran clavado en la cruz no hubiera entendido nada.

Un beso, Asun.

*Aunque hasta el viernes no es festivo, me gustaría meterme "en harina" y desacelerar ...

sunsi dijo...

Zambu... La fotografía que he colgado es un paso de la procesión de Valladolid. Qué tallas más bonitas. Me gusta especialmente su austeridad.
La tele es una buena opción si no tienes a una tropa inquieta enredando;-)))

A propósito de lo que comentas,recuerdo un episodio de la película "La Pasión". Cuando Cristo encuentra a María camino del Gólgota y le dice: "¿Ves, Madre, como yo hago nuevas estas cosas?" Todo cobra su sentido.

Un beso grande, Zambullida. Cuídate mucho.

María dijo...

Yo suelo ir a las procesiones, me gusta verlas, me gusta sentir la Semana Santa, aunque no soy de ir a misa.

Espero que deje de llover y puedan salir porque la gente que tenga devoción y mucha fe por todo ello, sufren de ver que no pueden salir.

Por cierto una preciosa canción de Serrat con los versos de Machado.

Mil gracias por visitar mi blog y dejarme un comentario, además, viniste de la casa de Marina, a quién adoro, y eso me alegra mucho más.

Con tu permiso, enlazo tu blog para seguirte.

Un beso, Sunsi.

Zambullida dijo...

Me había parecido Valladolid, pero no estaba segura. Es una pena, pero no estoy familiarizada con su Semana Santa.

Recemos la una por la otra, Sunsi.

Luisa dijo...

El sentir de la saeta se hace plástico a la luz de la luna llena, con el silencio denso de una calle abarrotada y la vista clavada en el rostro de Cristo o de María que pasean por las calles a hombros de los horquilleros. Vivida así la saeta es estremecedora.

La Cruz. La resurrección.La vida. Dios que pasa, que sale a nuestro encuentro.

Tendríamos que pensar más, amaríamos más.

Besos amiga

Marina dijo...

¡¡¡¡¡¡GUAPAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!

Acabo de verte en cuerpo y alma, me ha encantado. Sois geniales haciendo vídeos, era preciosa hasta la luz que había. Jo, gracias, os adoro.

Recuerdo cómo te conocí en el blog y cómo un día casi me voy de aquí...ero tu ternura y respeto me cogieron de la mano.
Luego conozco al loco más encantador de todos los tiempos y esto parece un círculo en el que todos estamos o estaremos conectados. :)

Respecto a la Semana Santa, creo que lo digo todo en el blog de María (cerecita)Lo que no digoes que Serrat y Machado uffffffffff menuda pareja.

Por cierto, me gustan las saetas...ya sé que estoy un poco loca de atar...pero mientras no me ate nadie jajajajajajaja

Besosososossoso de los mas gordos que hay en el mundoooooooooooooooooooooooooooooooo

Muakkkkkkkkkkkkssssssssssss

sunsi dijo...

Nada, Zambu... Estas cosas pasan. Si te contara lo que todavía no he visitado de la Tarraco romana no darías crédito. A veces parecemos extranjeros en nuestra propia tierra.

Te tengo muy presente, sobre todo en el corazón. Mi querida Zambullida.

sunsi dijo...

¡¡¡María!!! Aterricé en tu blog a través de la ventana de Marina. Caí en que tú eres "cerecita":-)Me enganchó la pregunta que formulas sobre la Semana Santa. Y ya ves. Otra casa virtual por la que me pasaré, con tu permiso.

Aunque no suelo ir a la Procesión, no sabes cómo lamento el mal tiempo y la tristeza de las cofradías.

Un beso gordo, María. Nos vemos... Gracias por pasarte.



sunsi dijo...

Luisilla... Tu comentario ha sido escrito con la entraña; de otro modo no sería tan bello.
Mis dos hijas han tenido el privilegio de pasar una Semana Santa en Andalucía; en concreto Sevilla. Si sabía que es otro mundo, ellas me lo corroboraron y tú me lo confirmas.

Gracias, Luisa... ¿Ha sido un tirón de orejas?

sunsi dijo...

Marinilla guapaaaaa... ¿Viste? Después de manducar enseguida pensamos que teníamos que mandarte algo especial. Lástima las pintas, al menos la mía ;-)
Hicimos un buen repaso a los últimos acontecimientos del barrio virtual. Una buena velada.

¿Fue así? No me extraña que tuvieras la tentación de huida sin dejar rastro. Pero contigo me ha pasado algo difícil de explicar. Eres honesta y coherente con tus convicciones ( yo también lo procuro...) Ambas sabemos que pueden existir posturas muy distintas (incluso irreconciliables) sin que la persona resulte herida por faltas de respeto. No sabes cómo valoro eso, Marina. La libertad no implica confrontación "a muerte".

Gracias, Marinilla.

Un beso GRANDEEEEEEEE... como vos.